La fotografía macro exige luz suave, direccionable, sin calor, cerca del sujeto (1–5 cm). Los rigs comerciales (Canon MT‑26EX‑RT, Nikon R1C1, Godox MF‑12) cuestan 300–800 €. Un rig DIY con LEDs SMD high‑CRI hace lo mismo por 15–30 €.
¿Qué fotografías? Insectos (móviles) → luz continua para ver comportamiento. Flores/estático → flash anular o dual flash. Joyería/reflectante → luz polarizada + difusor grande. Define nº de fuentes, ángulos, potencia.
Papel mate gris 18 % (lastolite), cartulina negra, acrílico blanco translúcido (para backlight). Tamaño 30×30 cm mínimo. Fija a base con imanes o cinta doble cara.
Batería Li‑ion 12 V (power bank 12 V/2 A) o pack 3×18650 + BMS + conector DC jack. Autonomía 2–4 h a plena potencia. O transformador 220 V→12 V 2 A para estudio fijo.
Base: tablero MDF 30×30 cm + 4 patas regulables. Brazos atornillados/imantados. Interruptor + dimmer en cable. Opcional: mando RF para encender/apagar sin tocar rig. Difusores: mini softbox 10×10 cm (tela paracaídas + alambre) o cúpula ping‑pong cortada.
Resultado: Luz continua, sin parpadeo, regulable, fría, posicionable en 3D. Perfecto para focus stacking, video macro, fotografía científica.